Pequeña gran victoria triste contra los desahucios

Tenía que llegar. Y ha llegado a 48 horas de la huelga general. Después de muchas derrotas, de enormes esfuerzos que parecen inutiles, de grandes movilizaciones que parecían no tener consecuencias, al fin una pequeña victoria. En lo que parece una carrera loca por ver quién se cuelga antes la medalla más inmerecida, bancos y bipartito han decidido que este lunes, 12 de noviembre, pase a la historia como el día de la banderita contra los desahucios.

Pero nosotros sabemos de quién es esta victoria. En primer lugar, de la PAH y de todos quienes llevan años parando ejecuciones, una a una, puerta por puerta, barrio a barrio. Y en segundo lugar de todos quienes nos movilizamos, en grandes marchas y en pequeñas manis de cuatro gatos, cuando tantos dicen que “no sirve para nada”. Sabemos también que es una victoria claramente insuficiente. Sabemos que no podemos relajarnos ni confiar y, por supuesto, esperaremos con escepticismo a leer la letra pequeña, esa misma con la que los bancos llevan décadas encadenando a las personas. Sabemos que nos lo van a vender como un gesto humanitario, pero ya no cuela. Ya no. Y sabemos —y no olvidamos— que este pequeño gesto, claramente insuficiente, ha costado vidas y cientos de miles de hogares rotos. Supongo que por esto nos cuesta tanto celebrar —incluso creer— cualquier pequeño triunfo, porque nuestras pocas victorias siempre nos llegan tarde, después de mucho perder y morir.



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s