205 desahucios cada día

El CGPJ ha publicado sus datos trimestrales sobre los efectos de la crisis en los órganos judiciales.

Uno de los datos más espeluznantes es el de los lanzamientos (desahucios). Entre abril junio se produjeron 18.668 lanzamientos, más de 205 cada día, la mayor cifra de la historia. Y puede que no estén todos porque la cifra solo recoge los efectuados por el Servicio Común, no están contados los que realizan directamente los juzgados (en localidades donde no existen estos servicios).

He aquí una cifra que el Gobierno podría intentar modular.

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Libre mercado para los demás

Washington y Bruselas. Bruselas y Washington. ¿Quién es más neoliberal? En el discruso dominante, casi único, ambos quieren colgarse la dudosa medalla. En la vida real, andan a la gresca porque ambos creen que el otro no es suficientemente liberal.

Si hay algo que los neoliberales que yo conozco detestan son las subvenciones. Aunque las administran con bastante generosidad por lo que parece.

Estas dos potencias de la libertad de empresa parecen dedicar importantes esfuerzos —económicos— a proteger a sus respectivos gigantes aeronáuticos. Claro, el lío está servido. Lo bueno de este rifirrafe que libran desde hace tiempo en la OMC es que ha hecho aflorar algunos datos interesantes:

Según el Órgano de Solución de Disputas (OSD) de la Organización Mundial del Comercio (OMC), EEUU entregó a Boeing ayudas por valor de 5.300 millones de dólares entre 1989 y 2006. La defensa de EEUU en un patético “y tú más”: la UE habría subvencionado a Airbus con 18.000 millones de dólares.


¿Con ZP no os manifestabais?

Desde que empezó la legislatura, muchos de vosotros os habréis manifestado por un buen puñado de causas y motivos. Muchas veces en estos 10 meses habréis tenido que aguantar una especie de denuncia habitual desde sectores afines al Gobierno: “Ahora salís a la calle, ¿eh? ¡Con ZP no os manifestabais!”, viene a decir el latiguillo. La acusación se centra con frecuencia en los sindicatos —también desde ciertos sectores de izquierda—: “¡Qué calladitos estaban los sindicatos hasta ahora!” es una muletilla recurrente.

Este intento de ataque me producía hasta ahora cierta neurosis. ¿De verdad no nos manifestábamos en tiempos de ZP? Yo juraría que, como periodista, había cubierto unas cuantas protestas en aquel tiempo y que, como ciudadano y trabajador, había salido unas cuantas veces a la calle y hasta había sacrificado un día de sueldo por secundar una huelga general. ¿Lo habíamos soñado? ¿Realmente estábamos en casa para no molestar a Zapatero mientras engordaba la crisis?

Acabo de curar mi neurosis. Estos son los DATOS del ministerio de Empleo y del ministerio del Interior:

  1. Entre 2008 y 2011, casi toda la segunda legislatura de Zapatero, se convocaron en España 3.572 huelgas en diferentes niveles y sectores.
  2. Hubo 82.487 manifestaciones*, sin contar las manifestaciones que fueron prohibidas —varios cientos cada año—.
  3. Del total de manifestaciones en la segunda legislatura de Zapatero, 37.097 fueron convocadas por los sindicatos y los comités de empresa.

Que no te vuelvan a decir que te quedaste en casa y en silencio hasta que llegó Rajoy.

* En esta cifra están incluidas muchas manifestaciones que no son patrimonio exclusivo de la izquierda o de los sindicatos —manifestaciones nacionalistas, asuntos vecinales, contra la droga y la delincuencia, violencia machista… Solo el epígrafe “A favor de ETA, lib. Presos” suma 10.680 convocatorias en esos cuatro años—. El ministerio del Interior no desgrana los datos por la ideología del convocante, pero podemos acercarnos a un dato orientativo si sumamos solo las convocatorias ‘posiblemente progresistas‘ —asuntos laborales, 1º de mayo, enseñanza, sanidad, ecología—. Pues bien, así se sumaron 41.568 manifestaciones en los años de Zapatero.

Cinco claves sobre los datos del paro de agosto

El paro registrado ha aumentado en 38.179 personas en agosto. Ya sabéis que agosto suele ser un mes malo para el empleo porque es cuando terminan muchos contratos de la temporada turística, sin embargo, este mes de agosto parece menos malo que otros meses de agosto de años anteriores. Aquí hay algunas claves para poner en contexto ese dato supuestamente menos malo.

1. El dato es mejor que la media de los últimos 10 años. Este ha sido el clavo ardiendo al que se ha agarrado el ministerio al ofrecer la cifra. Pero claro, esa media está muy, muy inflada por los datos astronómicos de destrucción de empleo desatados por el derrumbe del ladrillo, así que los datos de destrucción de empleo, destruido ya casi todo el empleo inmobiliario, son más suaves ahora.

2. El maldito paro desetacionalizado. Sin tener en cuenta las fluctuaciones veraniegas que provocaba el ladrillo y que sigue experimentando el sector turístico, el paro desestacionalizado sigue teniendo mala pinta. De hecho, sin tener en cuenta los vaivenes estacionales, el paro ha subido en 5.798 personas y este dato sí es peor que el mismo dato del año pasado, 1.292 parados más, cuando ya había empezado la actual recesión. Una fea señal sin paliativos.

3. La emigración. En los próximos meses, además, habrá que estar atentos a un fenómeno reciente que puede aliviar en falso las listas del antiguo INEM e incluso afectar a la EPA. Estoy pensando en la nueva emigración. La cifra de españoles, sobre todo jóvenes, que están saliendo del país en busca de empleo ya empieza a ser estadísticamente significativa y el fenómeno parece ir en aumento. Los emigrantes pierden la capacidad de ‘apuntarse’ o ‘renovar el paro’. Ojo, los emigrantes dejan de ser parados registrados —lo mismo ocurre con los extranjeros que vinieron a España hace años y están volviendo a sus países o reemigrando a nuevos destinos—: eso es cualquier cosa menos un síntoma de recuperación económica.

4. Los que se rinden. Hay otra reflexión importante por hacer. Los datos de paro ‘registrado’, ¿están perdiendo fiabilidad? Aquí caben algunas teorías ‘ojimétricas’. No parece descabellado pensar, por ejemplo, que mucha gente está desistiendo de apuntarse al paro salvo para poder percibir alguna prestación o hacer algún curso de formación; en la medida en que estas personas van agotando sus ayudas y derechos, parece comprensible una deserción creciente de los servicios públicos de empleo. Mucha gente se está rindiendo al menos a la hora de acudir a una oficina pública de empleo.

5. A medida que la crisis se prolongaba, los datos de paro registrado y las cifras —más fiables— de la EPA se han ido distanciando. A falta de la EPA del tercer trimestre, podemos hacer una comparativa entre las encuestas de los segundos trimestres de los últimos cinco años y los datos de paro registrado en el mismo periodo, hasta junio de cada año. La diferencia entre las cifras de paro registrado y paro confesado en la EPA ha aumentado constante y espectacularmente. En 2008 había más parados registrados en junio que en la EPA de su segundo trimestre (casi 9.000 más). Ahora la diferencia es a la inversa: la EPA del segundo trimestre de 2012 contaba más de un millón de parados más de los que estaban apuntados en los servicios de empleo. Es decir, un millón de parados reales, que buscan empleo y no lo encuentran, ya no están apuntados en los servicios públicos de empleo. Un desastre.


EL BCE pide que los sueldos bajen, pero ya están bajando

El BCE acaba de pedir en su informe mensual una bajada más acusada y rápida de los salarios en países en apuros, como España. Entre otras medidas para mejorar nuestra ‘competitividad’ propone desligar los salarios y el IPC. Es decir, que los sueldos que se revisan anualmente no tengan en cuenta la evolución de los precios.

Por explicarlo de manera muy simple: si la cesta de la compra se encarece un 2 por ciento, el BCE quiere que tu sueldo suba menos o incluso que no suba —o hasta que baje—. Esto, se supone, hará que la empresa en la que trabajas —si es que trabajas— sea más competitiva.

El ministerio de Empleo publica unos interesantísimos datos que a Mario Draghi deben de parecerle insufiecientes por más que a ti te cabreen.

Una noticia de Europa Press los resume bastante bien:

La subida salarial media pactada en convenio se situó en el 1,56% en julio, por debajo la tasa avanzada de inflación interanual del mismo mes (2,2%), según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

(…)

El pasado mes de mayo, los salarios pactados en convenio ya se situaron por debajo del IPC (1,72% frente a 1,9%), pero esta diferencia se ha ampliado en el séptimo mes del año.

Desde febrero de 2011, cuando el incremento salarial medio alcanzó el 3,11%, los salarios pactados en convenio no han dejado de moderarse. En julio del año pasado, la subida salarial media era del 2,64%, más de un punto superior a la de este año.

Es solo el principio.


Las obras caen el doble que los accidentes mortales en el tajo

Los accidentes laborales en la construcción dejaron 38 víctimas mortales en los primeros seis meses de 2012. Esto supone un descenso de casi el 25,5 por ciento respecto al mismo periodo de 2011 —51 fallecidos—.

La cifra, así, no dice gran cosa. Casi cuarenta muertos en el tajo durante el primer semestre de 2012, trece menos que el año pasado. Parece una buena noticia, aunque algo nos dice que el efecto podría deberse a que se ponen menos ladrillos en España: más albañiles en paro, menos albañiles muertos. Una relación endiablada. ¿Y?

Faltan por conocerse los datos de viviendas iniciadas y terminadas en el segundo trimestre de 2012, por lo que no podemos hacer una comparación similar sobre el número de obras ‘en marcha’ durante ese periodo. Sin embargo, con fines orientativos, podemos comparar los primeros trimestres de ambos años para ver cómo está evolucionando la actividad constructora: lo lógico, a priori, sería que las licencias de obras hubiesen disminuido a un ritmo similar, ¿no?

Pues resulta que en el primer trimestre de 2011 se iniciaron en españa 23.017 viviendas y se terminaron 41.238. Un año después, de enero a marzo de este año, se iniciaron 11.116 casas y se terminaron 20.555. Es decir, las licencias de nuevas obras cayeron un 51,7 por ciento y las de obras terminadas bajaron un 50,15 por ciento.

Se construyen la mitad de casas que hace un año, pero no hay la mitad de accidentes mortales. Estos solo caen la cuarta parte. Algo no funciona en la seguridad laboral. Algo, en realidad, parece estar empeorando…


Tres malas noticias del buen dato de paro

Acaba de conocerse el buen dato de paro resgistrado en el mes de junio. Casi 100.000 personas dejaron de hacer cola en las oficinas de empleo. Con muy buen criterio, la secretaria de Empleo, Engracia Hidalgo, ha salpicado la presentación de los datos con algunos comentarios prudentes y cautelosos. He aquí algunas claves para no descruzar los dedos.

1. Es el mejor junio de la serie histórica. Bien. Este dato brilla mucho en términos absolutos. El problema claro, es que los términos relativos —contextualizados, vaya— matizan el dato con tristeza. Ahora hay más parados que nunca registrados en las oficinas de empleo, con lo que 100.000 parados menos (-2,09%) tienen un impacto casi idéntico al del mes de junio de 2010, también en recesión: 83.834 parados menos, en un país que entonces tenía casi 650.000 parados menos, supusieron un descenso del 2.06 por ciento. Todos sabemos lo que pasó después: el paro se tragó entre agosto y septiembre a más de 100.000 personas. Crucemos los dedos.

2. La cifra, limpia de polvo y paja, ¿es tan buena como parece? El ministerio ofrece un dato muy importante. No aparece en la nota de prensa, pero casi siempre es el segundo dato del informe extendido —porque, claro, es un dato muy importante—: el paro desestacionalizado, es decir, sin los abultamientos ni las depresiones propias de algunos sectores y algunas épocas del año. Esto es lo que dice el informe del ministerio en su tercer párrafo:

“En términos desestacionalizados, el desempleo se ha situado en 4.738.956, lo que supone 18.697 parados más que el valor desestacionalizado del paro registrado en mayo”.

He aquí una explicación muy probable para el buen dato de empleo: el tirón del turismo parece resentirse menos que otros y mejorar las previsiones de inicio de año. La tímida recuperación económica fuera de España hacía vaticinar buenos datos para el sector. Y esos datos, por suerte, se están confirmando. Crucemos los dedos.

3. El aumento de la cifra de autónomos. Aquí surge un debate casi ideológico. El aumento de la cifra de autónomos, ¿es positivo o negativo? Ciertos sectores liberales defienden una autonomización general de la clase trabajadora: suelen incluirlos en la etiqueta de neolengua ‘emprendedores’. Esto, como digo, parece más bien una construcción ideológica. El ministerio la compra:

“Respecto al Régimen de Autónomos, la diferencia entre mayo y junio muestra un aumento de 4.314 (0,14%), lo que supone que la actividad emprendedora continúa la senda al alza.”

Así dicho, parece una buena noticia, ¿verdad? La idoneidad del modelo de trabajador autónomo merecería una reflexión larguísima, pero por esta vez me conformo con remitiros a la explicación de la OCDE . La OCDE advierte de que, en efecto, el autoempleo puede ser visto como un indicador del deseo de ser el propio jefe de uno, pero también, ojo, como “una estrategia de supervivencia para aquellos que no pueden encontrar otra fuente de ingresos“. En general, sobre todo en la UE y su entorno, los países más desarrollados tienen tasas de empleo autónomo por debajo de la media. En cambio, los países económicamente menos avanzados muestran tasas de autoempleo mayores. Para que os hagáis una idea, en la UE y la OCDE, la campeona en autoempleo es Grecia. Sí, esa Grecia. Y el resto de los PIGS estamos ahí, compitiendo por la Eurocopa de los autónomos. Al otro lado del charco, en Estados Unidos, la meca del self-made man, también tienen menos proporción de autónomos que nosotros. ¿Seguro que es una buena noticia? Crucemos los dedos.

Otros datos mosqueantes son las cifras de contratos resgistrados, que sufren “una bajada de 28.296 (-2,16%) sobre el mismo mes del año 2011”, y de los contratos indefinidos: “En junio de 2012 se han registrado 91.516 contratos de trabajo de carácter indefinido. Representan el 7,13% de todos los contratos. Supone un descenso de 3.408 (-3,59%) sobre igual mes del año anterior”.  Crucemos los dedos.

Por estas cositas, entre otras muchas, De Guindos acaba de cubrirse en salud y ha evitado dar “falsas expectativas“. Algún fans de la reforma laboral, más papistas que el papa, quizá deberían ser más pacientes. Algún día, puede que incluso antes de que termine la legislatura, puede que incluso a pesar de la reforma laboral, el empleo volverá a recuperarse, pero hoy, me temo, no es ese día.