La diferencia entre ‘advertir’ y ‘amenazar’

Numerosos medios de comunicación se han hecho eco de las palabras de Hugo Chávez con las que anunciaba la posibilidad de nacionalizar algunos grandes bancos privados venezolanos, entre ellos la parte caribeña del español BBVA.

Un buen número de las noticias sobre este asunto copian y pegan un teletipo de la Agencia EFE. Esta noticia lleva por titular: “Chávez advierte a los bancos privados con nacionalización, incluido el español BBVA”.

Lo curioso es cómo ese titular ha cambiado sutilmente en algunos medios de comunicación, como el digital lainformacion.com, donde Chávez ya no “advierte”, sino que amenaza: “Chávez amenaza con nacionalizar la banca privada, incluido el BBVA, si no cumple sus leyes”.

Podría parecer una mera estrategia de posicionamiento en buscadores —que suelen penalizar los titulares repetidos, por lo que algunos medios cambian ligeramente los textos de agencia— si no fuese porque también en el cuarto párrafo alguien se ha tomado la molestia de hacer el mismo cambio y solo ese cambio. Según EFE, el presidente venezolano “hizo la advertencia”, pero según la versión ligerísimamente retocada de lainformacion.com, Chávez “lanzó la amenaza”.

Según el DRAE, amenazar es “dar a entender con actos o palabras que se quiere hacer algún mal a alguien” y advertir es “llamar la atención de alguien sobre algo, hacer notar u observar” o “aconsejar, amonestar, enseñar, prevenir”. Parece claro que se hay querido remarcar las connotaciones negativas y agresivas del primer verbo. Algo, por cierto, que ni squiera era semánticamente necesario: en su cuarta acepción, advertir significa “avisar con amenazas”, una acepción que no parece haber sido suficientemente ‘amenazante’ para el editor del diario digital.

¿Será que algunos medios intentan amenazarnos, en el sentido de la cuarta acepción del término: “Conducir, guiar el ganado”? Advertidos estamos…

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Cebrián, libre mercado, sus principios y los otros

Han pasado tres días desde el estrepitoso batacazo del PSOE. El presidente de El País, su diario de referencia, ha dicho lo siguiente:

“La política tiene que regular los mercados”

En marzo de 2010 defendía básicamente lo contrario:

“Continuar con la defensa de los valores y los principios de las libertades individuales, los valores democráticos y sociales que caracterizan nuestra línea editorial y la defensa, también, de la economía de libre mercado“.

Parece que sin grandes esperanzas de recibir favores políticos durante los próximos años, lo que queda de PRISA mira por el retrovisor y prepara un giro a la izquierda, esa ideología que la socialdemocraqcia política y mediática en España solo predica desde la oposición.


Los escrúpulos inéditos de Campofrío

Varios grandes anunciantes han anunciado su intención de dejar de publicitarse en el programa ‘La Noria’ de Telecinco. Como ya sabéis, huyen de la malas críticas que ha cosechado este espacio por entrevistar -y pagar- a la madre de ‘El Cuco’, condenado por encubrir al presunto asesino de Marta del Castillo, Manuel Carcaño.

El futuro de ‘La Noria’ no me quita el sueño, pero sí me interesan varios aspectos de este suceso y algunos me preocupan.

En primer lugar pone de relieve el poder de las empresas privadas en los medios de comunicación.

La publicidad y las privadas
Las empresas son personas jurídicas que pueden meter su dinero donde les de la gana. Así lo suelen hacer, beneficiando a quienes mejor les sirven y menos les molestan. Recordemos que Telecinco no vende información a los ciudadanos; su negocio es vender a los anunciantes “tiempo de cerebro humano disponible”. Para vender más tiempo ha adoptado todo tipo de estrategias exitosas que le reportaron unos ingresos de más de 855 millones de euros en 2010 y unos beneficios de 164,5 millones. Esto ha llegado a ser así porque el Estado, titular del “servicio público esencial” que es la televisión -así lo define la ley-, ha renunciado a administrar las concesiones, que se renuevan cada 10 años, de acuerdo con criterios que tengan que ver con los contenidos. En teoría, la actividad de las televisiones privadas debería inspirarse en los principios establecidos en el artículo 4 de la Ley 4/1980:

“a) La objetividad, veracidad e imparcialidad de las informaciones. b) La separación entre informaciones y opiniones, la identificación de quienes sustentan estas últimas y su libre expresión, con los limites del apartado cuatro del artículo 20 de la Constitución. c) El respeto al pluralismo político, religioso, social, cultural y lingüístico. d) El respeto al honor, la fama, la vida privada de las personas y cuantos derechos y libertades reconoce la Constitución. e) La protección de la juventud y de la infancia. f) El respecto de los valores de igualdad recogidos en el artículo 14 de la Constitución”.

Quizá exagero si os pregunto cúando fue la última vez que algún minuto de programación de Telecinco cumplió alguno de estos principios, ¿verdad?

Esta pasividad administrativa ha dejado crecer un monstruo que ahora ya no se puede matar: imaginad que un Gobierno decidiese revocar la licencia de emisión de Telecinco… Hay algo positivo en esta dejación de la Administración: da paso a una especie de neutralidad radical. Defiendo esa neutralidad aunque solo sirva para ciscar mi salón cuando enciendo el televisor.

Muchos dirán que aquella entrevista no tenía interés informativo -la vieron dos millones de personas, aunque esto no es ninguna garantía-, pero no creo que corresponda a un fabricante de salchichas decidir qué lo tiene y lo cierto es que, con su dinero, los asesores de imagen de Campofrío están juzgando qué debemos ver y qué no. Particularmente, preferiría que ciñesen sus decisiones empresariales a criterios económicos y de audiencia: entiendo que no solo las buenas personas, con una trayectoria ética kantiana, comen salchichas. Si aceptamos -y a mí no me gusta- que los medios se financien exclusivamente con publicidad, lo menos que podemos hacer es exigir que esa publicidad sea neutral ante los contenidos. Lo contrario genera una inseguridad mediática temible.

Si no se critica la calidad periodística del programa, ¿hablamos de moralidad? ¿De ética? Miedo me da que sean Nestlé o L’Oreal quienes ejerzan de árbitros en ese campo. Me conformaría con que aplicasen sus novedosos escrúpulos a su propia actividad empresarial, incluyendo la publicitaria.

Si ‘La Noria’ es basura o si merece un Pulitzer, me da igual. Bueno no me da igual: preferiría mil veces que Telecinco dedicase ese tiempo y esfuerzo a hacer periodismo de investigación para destapar las trapacerías empresariales de Campofrío, Nestlé o L’Oreal. Sin embargo, creo que debo aguantarme, abstenerme de  patalear  y, si me pica mucho, atacar desde, al menos, otros cuatro flancos.

Alternativas
Uno. Como sujetos pasivos podemos cambiar de canal. No voy a acudir al tópico de sintonizar La 2: existen multitud de canales -no solo televisivos-  para ver buena televisión, que la hay.

Dos. Si estás muy, muy cabreado, puedes movilizar toda tu artillería para defender el modelo mediático -y de sociedad- que te gusta. Será más efectivo si propones alternativas, eres constructivo y pasas olímpicamente de tuitear a Jordi González.

Tres. Si sabes juntar letras para formar palabras y juntar palabras para construir frases, hazlo. Ya está, puedes contar cosas, hazlo. Mira, escucha, indaga, pregunta, contrasta y difúndelo. Ya eres periodista, ejerce. Predica con el ejemplo. Se mejor que Telencino.

Cuatro. ¿No eres bueno haciendo buen periodismo, pero te gusta verlo, oirlo o leerlo? Financia. Sí, son malos tiempos para convertirse en mecenas, pero, venga, hacerse socio de Tercera Información cuesta 1,6 euros al mes: un paquete de salchichas viena de Campofrío cuesta esta mañana 1,35 euros en Eroski.

Información de sucesos
Quienes sentimos rabia o vergüenza por el hecho de que una madre se lucre porque su hijo ha cometido un delito nos estamos dejando llevar por la misma visceralidad que intenta agitar este tipo de programas. Unas veces apelan a nuestra empatía entrevistando a los padres de las víctimas y otras, a nuestra repulsión entervistando a los malos de la película. Pero el espectáculo es el mismo, la misma historia, las dos caras del mismo dolor.

Frente a la evisceración en los medios, encuentro una postura definitiva: si los medios, en democracia, han de informar -para servir a la creación de opiniones políticas-, formar -para servir a la consolidación de un tejido social culto- y entretener -para que no nos explote la cabeza-, la información de sucesos es prescindible, salvo cuando por su prevalencia contribuya a explicar un conflicto social o cuando por su tratamiento ayude a entender la condicón humana. Es decir, el asesinato de una joven a manos de su pareja tiene trascendencia pública como síntoma de un conflicto de género, por ejemplo, pero la intimidad del crimen, su padecimiento, atañe solo a los allegados. Recuerda, los medios de comunicación, ya entrevisten a víctimas o a verdugos, solo quieren tiempo disponible en tu cerebro para venderte salchichas.

Dejemos que los fabricantes de salchichas vendan salchichas a los amigos de la carnaza, es lo suyo, tiene lógica. Podemos dejar de comprar esas salchichas o dejar de ver ese programa y, lo que es mejor, podemos defender modelos económicos y mediáticos que dejen en evidencia a Campofrío y Telecinco. Precisamente, lo mejor de todo este caso es que pone de relieve, una vez más, la creciente capacidad de la ciudadanía para organizarse en red y coordinarse en pos de un bien común. Este es el verdadero problema de Telecinco y Campofrío.


¿Estamos siendo injustos con PACMA?

Ha terminado el proceso de proclamación de candidaturas para las próximas elecciones generales. Es interesante echar un vistazo a los datos del BOE sobre las candidaturas que han sido finalmente proclamadas.

En las pasadas elecciones, PACMA, el Partido Animalista, heredero del Partido Antitaurino, fue la mayor fuerza estatal extraparlamentaria. Logró 44.795 votos.

En esta ocasión, otra fuerza de corte ecologista, Equo, parece postularse con fuerza. Buena parte de sus expectativas se deben, sin duda, a su capacidad para atraer la atención de los medios de comunicación, entre otros factores, por la trayectoria de su candidato, el respaldo de otras figuras políticas ya muy conocidas y valoradas o su política de alianzas con otras fuerzas ya asentadas. Estos factores tienen, desde luego, interés periodístico.

Sin embargo, a su lado los logros de PACMA están pasando asombrosamente inadvertidos. Especialmente cuando se comparan con los logros objetivos de Equo.

Con toda la atención mediática que ha despertado, Equo ha reunido 80.000 firmas que avalan sus candidaturas: no ha necesitado buscar avales en Cataluña por su pacto con ICV. PACMA ha logrado, en solitario, 60.000 avales.

Equo ha logrado presentarse en 43 circunscripciones. PACMA se presenta en 44 46, que podrían llegar a ser 46 48. Es cierto que Equo no se ha movilizado en las cuatro provincias catalanas, donde tiene un acuerdo con ICV, pero también es cierto que en las tres provincias valencianas, en Baleares y en Santa Cruz de Tenerife, Equo se presenta en coalición con otras fuerzas ya implantadas. PACMA ha conseguido avales para presentarse en solitario en todas sus circunscripciones.

Las firmas de Equo han sido aceptadas por las juntas electorales de todas las circunscripciones donde las ha presentado; no ha logrado presentarse en Lugo, Palencia, Teruel, Zamora y Ceuta, circunscripciones a las que no se les presuponen antipatías hacia el ecologismo. Las firmas de PACMA han sido insuficientes según las juntas electorales de Cuenca y Navarra* –a la espera de los recursos que ya ha anunciado: aseguran que han reunido un 20 por ciento más de las firmas necesarias en ambas provincias- y solo ha fallado en Almería, Córdoba, Jaén y Sevilla, donde quizá si quepa adivinar cierto recelo hacia lo antitaurino –a esta sensibilidad se refiere refería la primera A de las siglas PACMA-. Equo, no obstante, sí ha reunido suficientes firmas en esas cuatro provincias.

Con estos datos, ¿no merecía PACMA algo más de interés mediático? Un análisis orientativo de las noticias recopiladas por Google sobre ambas formaciones durante el último mes arroja un resultado muy desigual. El buscador encuentra 1.550 artículos sobre Equo. Sobre PACMA encuentra… ¡130!

A la vista de algunos datos, los periodistas, ¿no estaremos siendo injustos con la atención mediática que le estamos dando -o, mejor dicho, le estamos negando- a PACMA?

Actualización (28/10/2011): Las firmas de PACMA no fueron consideradas ‘insuficientes’ por las juntas electorales de Cuenca y Navarra, sino que fueron rechazadas por supuestos errores de forma. Las de Cuenca, por cierto, han sido finalmente admitidas.


Periodismo muy económico

Uno no puede leer esta entrevista en el diario económico Cinco Días y preguntarse por las preguntas que no se han hecho. El entrevistado es un empresario, perdón, un emprendedor que ha montado una página web de nombre revelador: http://www.pisosembargadosdebancos.com.

En efecto, es lo que parece. Los bancos que se quedan con las casas de familias hipotecadas -entre otros bienes inmuebles- están deseando vomitar esa indigesta bola de suelo y ladrillos incomibles. Parece que van a tardar 45 años. Mientras tanto pueden regurgitar algunas sobras que esta web se encarga de comprar y vender a precios de saldo.

Las respuestas son espeluznantes:

“El mayor número de ejecuciones ha sido a principios de este año, con lo que el pico de pisos embargados a la venta se verá dentro de dos años. Si ahora tenemos unos 200.000, para entonces estaremos en unos 600.000”.

“Esos números se van a empezar a disparar, los bancos están montando estructuras para vender más, están sacando más producto, y de aquí a dos años, el 40% de las ventas totales serán de vivienda embargada.”

“La primera oleada de embargos fue de clases sociales más bajas, con inmuebles de peor calidad. Los de promotores empiezan a llegar ahora”.

“La banca da hasta el 100% de financiación, todos tienen un producto especial para sus embargos. Mucha gente del extranjero nos pregunta: ¿no estará pasando lo mismo que hace tres años, cuando se daban hipotecas al 100% y mira dónde estamos? Radicalmente, no.”

¿Respuestas escalofriantes? ¡No, preguntas escalofriantes! La entrevista formula quince. Todas sobre el negocio. “¿A qué ritmo avanzan los embargos?”, “¿Se vende bien este producto?”, “¿Ven los fondos buitre el mercado de vivienda español como una oportunidad?”… Y así todas. Y se quedan tan campantes. Y no, no hay ni una pregunta sobre la moralidad de este negocio. Ni una sola. No hay ni una miserable duda ética. Ningún dilema emocional. Solo negocios.

Todo encaja y tiene su lógica macabra. La prensa económica se desenvuelve en las mismas categorías morales que la banca o las empresas sobre las que informa. No es que conozcan sus recursos y manejen su lenguaje, lo que podría ser útil para servir de contrapoder. Es que se han hundido en el mismo fárrago endogámico y acrítico que nos ha metido en este lío.

Quizá sea un oxímoron hablar de periodismo económico como no sea para aludir a lo que la prensa salmón se ahorra en periodismo haciendo simple propaganda.

Y que sea el Financial Times quien pida correas para el capitalismo…


Una consulta a RTVE

Una consulta de ahora mismo a la ‘defensora del espectador’ de RTVE:

La tercera fuerza política en España (IU) celebraba este fin de semana su ‘Convocatoria Social’, un novedoso formato de asamblea programática abierta a militantes y no militantes que ha terminado con la proclamación de Cayo Lara como candidato a la presidencia del Gobierno.
Creo que ha debido de haber algún error o lapsus en la emisión porque no me ha parecido ver ninguna información sobre este acontecimiento en el TD2. ¿Podría indicarme cuál ha sido ese fallo técnico y cómo se podría subsanar? Muchas gracias y enhorabuena por su labor.

Podéis plantear vuestras propias dudas aquí.

Nota: En el TD de las 15.00 sí han dedicado unos segundos al acto de IU.
Nota 2: Lo cortés no quita lo valiente y este repo de Documentos TV ha sido estupendo.

Actualización, 10 de octubre: La defensora del espectador ha contestado:

Le agradezco su confianza en la defensora al trasladarme su observación sobre el Telediario Fin de Semana de las 21:00 horas. He comprobado que el Telediario de las 15:00 horas -el inmediatamente posterior a su clausura-, ofreció información de la Asamblea de la Convocatoria social de Izquierda Unida, junto a una parte de la intervención de Cayo Lara. No obstante, he remitido su correo a la dirección de informativos para que conozcan su punto de vista y sea debidamente valorado y tenido en consideración.

Un cordial saludo.

Elena Sánchez Caballero


Los 22 ‘golpistas’ del 15J

La Audiencia Nacional dio ayer un saltito más hacia quién sabe dónde al ordenar la detención de seis personas que se habían personado en el juzgado de guardia por considerar que eran posibles imputados en la causa que instruye el juez Eloy Velasco por el asedio al Parlament catalán durante la jornada en que se debatían aquellos presupuestos que han traído estos lodos.

El asalto de los mossos a la cafetería de la Ciudad de la Justicia (con abogados y periodistas retenidos e identificados -una vez más-) ha sido calificado como ‘esperpéntico‘ por el diario El País.

El 15 de junio, la cadena humana que había sido pensada como un acto de desobediencia civil no violenta y de resistencia pasiva terminó con algún diputado -como Jordi Turull, de CiU- hablando de “golpe de Estado encubierto”.

Más de tres meses después, empiezan y terminan las detenciones: 22 personas.  Si esos son todos los responsables de aquellos incidentes, parecen pocos para dar un golpe de Estado. Si solo son chivos expiatorios en una caza de brujas, uno solo serían demasiados. Si son solo una parte de los responsables, la justicia y los cuerpos y fuerzas de seguridad estarían fallando al no detener al resto de “golpistas”. Algo no funciona. Algo va mal. Algo no es como nos cuentan.