5 dudas y una aclaración sobre la CEOE y los festivos

La CEOE y otras organizaciones empresariales llevan tiempo reclamando que los festivos que caigan entre semana sean desplazados a los lunes para evitar las supuestas pérdidas ocasionadas por los puentes, como este de la Inmaculada Constitución. Por ahora, no veo motivos de peso para oponerse tajantemente a valorar la medida, pero sí tengo varias dudas:

1. ¿Por qué la CEOE habla principalmente de trasladar los festivos a los lunes y no tanto a los viernes? En serio, no lo entiendo y agradecería cualquier aclaración. Por algún motivo me parece más apetecible acortar la semana por el final que por el principio. Además, parece que la productividad de los viernes es más baja que la de los lunes, ¿no? Desde este punto de vista, parecería más ‘ahorrativo’ liquidar los viernes, cuando muchas empresas ya empiezan a funcionar a medio gas desde media mañana…

2. En sus cálculos, la CEOE habla de que “cada día perdido en un puente tiene un coste de hasta 4.830 millones de euros, el 0,45 por ciento del PIB”. La propia CEOE reconoce que este dato, que es el que sale en los titulares, solo vale si el 100 por cien de los trabajadores hiciese puente, algo que nunca ocurre. Si quienes hacen puente llegan al 70 por ciento de la población laboral —y me sigue pareciendo muchísimo—, el coste es de 3.381 millones. Coste, ¿para quién? ¿Para el PIB? ¿Han tenido en cuenta en su cálculo que la gente que hace puente sigue contribuyendo a generar riqueza por otras vías —transporte, compras, hostelería…—?

3. Los festivos son los que son: doce —este año, ocho nacionales y cuatro autonómicos— y un par de fiestas locales. Y los días de vacaciones y permisos, los que usan quienes quieren ‘rellenar huecos’ entre festivos y hacer puente, también son los que son. No van a aumentar o disminuir por cambiarlos de lugar, ¿no? El saldo final de jornadas/horas anuales trabajadas y no trabajadas por cada empleado, ¿no sería el mismo? Así, al menos por ahora, lo exige la ley…

4. ¿Se evitarían los ‘acueductos’? Si los festivos del 6 y 8 de diciembre, los más propensos a generar ‘acueductos’ se pegan al fin de semana más próximo, por ejemplo a un lunes y un martes, ¿qué impidiría que cualquier trabajador sumase —de sus propios días libres— un par de jornadas extra por delante o por detrás? Es lo que hacen ahora los trabajadores ‘rellenando los huecos’…

5. ¿Se atreverá la CEOE a encararse con la Iglesia? La mayoría de los festivos españoles son de origen religioso, no me preguntéis por qué. Juraría que va a ser más fácil desplazar el día de la Constitución que mover las fiestas patronales de algunos pueblos.

Aclaración: Desde el lunes circula por los medios un “estudio” de Randstad, la empresa de trabajo temporal, según el cual el 70 por ciento de los trabajadores apoyaría la medida de mover los festivos para adosarlos al fin de semana. El “estudio”, copiado y pegado ‘de agencias’ por un montón de medios digitales, no incluye datos sobre su metodología. Escribí a Randstad pidiendo el original y me mandaron la nota de prensa que EFE o Europa Press ya habían refrito y repetido, pero sin  ningún dato real sobre el famoso “estudio”. Nada de datos del muestreo, fechas del estudio, margen de error, etc. Volví a escribir a Randstad para que me aclarasen el sospechoso parecido de los resultados de su “estudio” con los de la birria de “encuesta” que tenían colgada en su web —los porcentajes eran calcados—  y a la que solo habían contestado, hasta entonces, 316 personas. Me contestaron con circunloquios mal redactados y un consejo sobre su encuesta: “mejor pon que no es científica”.

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Ya he reflexionado

No son ni las doce de la mañana, pero ya tengo claro lo que quiero y no quiero votar este domingo, 20N.

Seré breve.

No quiero un Gobierno que dé confianza a los mercados.

Quiero un Gobierno que dé miedo a los mercados.

No quiero un Gobierno que dé tranquilidad a los mercad0s.

Quiero un Gobierno que ponga nerviosos a los mercados.

Un Gobierno que dé miedo y ponga nerviosos a los mercados, me da confianza y tranquilidad a mí.

Esto quiero.


El pescador de las rejillas

Este domingo mi hija se despertó demasiado pronto. Bajamos a pasear cuando al sol no le había dado tiempo a calentar nada de nada. A esas horas hay poca gente en la calle, muy poca. Los que han trasnochado ya se han metido en el metro y los que madrugamos apenas empezamos a salir. Somos tan pocos que cruzamos miradas medio cómplices con gente a la que no conocemos de nada. Casi sientes ganas de saludar, como si ese perfecto desconocido que sube y tú, que bajas, fueseis compañeros de algo.

En Gran Vía, frente a los cines Capitol, nos cruzamos con un hombre que mira hacia el suelo, pero solo a ratos. Lo dejamos atrás. Un segundo después me doy cuenta de lo que hace. Me giro y lo veo de nuevo. Va caminando despacio y cada vez que pasa sobre una rejilla en la acera se para unos segundos. Lleva una especie de vara en una mano, la otra mano en el bolsillo del abrigo, hace frío.

Se aleja despacio. Extraña su parsimonia, su metódica calma. Le seguimos. Cruza Callao y empieza a bajar por Preciados. Se detiene sobre una de las rejillas más famosas de Madrid, en la puerta de la FNAC. Miles de faldas, chaquetas, abrigos y melenas salen volando cada día al pasar sobre esa rejilla. Los de Madrid sabéis a qué rejilla me refiero, los veteranos ya hemos aprendido a esquivarla.

Él mira hacia el fondo de ese gran pozo cuadrado. La recorre en un sentido y en otro. Cuando llega a la esquina le pregunto. Se llama Luis, tiene 74 años y busca monedas caídas en las rendijas del suelo. Se ha fabricado una especie de caña de pescar con varias extensiones y un par de imanes en los extremos.

Me cuenta que él empezó en esto después de jubilarse. El médico le dijo que tenía un problema en el corazón y que tenía que andar, “pero andar, andar, no andar un poco y ya está”. Cuenta que no lo hace por necesidad, sino que para él es un aliciente más, un incentivo para pasear. No se queja. Solo lamenta, con la mirada vidriosa, que cada vez encuentra menos. “Ahora hay mucha cometencia”, dice, “por el hambre”.

Luis busca bajo una rejilla

Luis busca bajo una rejilla

 


‘Stop Desahucios’ en Nueva York

Mientras el diario EL MUNDO trata de distaciar el 15M y las acampadas de EEUU, ambos movimientos siguen encontrando similitudes. Sea ideario o imaginario, algo común y muy interesante está internacionalizando la protesta. ‘Occupy Wall Street’ se suma hoy a las acciones de ‘Organizing For Ocupation’ contra los desahucios. ¿Os suena? ¿El 15M uniéndose a la Plataforma Afectados por la Hipoteca?

Esta tarde, OWS y O4O, planean protestar ante el juzgado donde se celebran las subastas semanales de viviendas desalojadas: exigen una moratoria inmediata de las ejecuciones hipotecarias.

O4O saltó a la fama (local) por frenar el desahucio de una bisabuela de 82 años que pidió un préstamo de 80.000 dólares y acabó debiendo 200.000. El caso, aquí.

 


El tránsito

Lunes. 6.45 de la mañana. Línea 10 del Metro de Madrid. Entre las estaciones de Lago y Batán. Cuento hasta 11 personas dormidas a mi alrededor. Y pienso una vez más en este estupendo corto que vi hace tiempo.

Se puede ver mejor aquí.


Los que ya han ganado con Loterías

Al final o por ahora no habrá privatización en bolsa del 30 por ciento de Loterías y Apuestas del Estado. La operación ya tenía su (maldita) gracia cuando iba para delante. Lo de entregar al juego bursátil un organismo que gestiona juegos de azar era casi una broma macabra.

Para garantizar el éxito de la OPV, el ministerio de Economía y Hacienda consideró oportuno lanzar una campaña de publicidad. La campaña, una de las más importantes del año, se la adjudicó la agencia Shackleton. Nos ha costado 14 millones de euros. ¿Calderilla? Teniendo en cuenta que el Tesoro Público ingresó en 2010 más de 2.900 millones de euros gracias a los sorteos, sí. Teniendo en cuenta que es casi lo que destina Euskadi a becas de investigación o lo que destina Esperanza Aguirre a fomento del empleo parece una cifra más que considerable para haberse ido por el desagüe.

A esto hay que añadir el coste moral de ver al Estado negociando con algo tan delicado y de tantos matices dramáticos como el deseo o la necesidad patológica de buscar dinero por la vía rápida. En España el 2 por ciento de la población adulta padece ludopatía y un 3 por ciento está en riesgo (más de un millón de personas en total, por no hablar de familias y amigos). Como es lógico, la lotería atrapa con especial frecuencia a personas de escasos recursos (interesantísimo análisis de la relación entre juego y clase social, aquí -página 105-). La lotería no es solo “el impuesto que grava a los que no saben matemáticas”, sino que también es otro injusto impuesto regresivo y antisocial.

El lema de la campaña resultaba nauseabundo: “Si hay algo seguro es que la gente nunca va a dejar de soñar”. Podría ser una pintada de mayo del 68, pero no. Solo hay una lectura posible: “la gente -especialmente los pobres- siempre va a querer salir de la pobreza con urgencia, así que hay negocio seguro porque siempre va a haber pobres y porque vamos a seguir promoviendo un modelo social dominante en el que la medida del éxito sea la acumulación de bienes materiales”.

Actualización (30/09/2011): Loterías asegura que el presupuesto de la campaña estaba estimado en un máximo de 10 millones de los que se habrían gastado seis.


El PP perderá las elecciones en 2015

Los pronósticos ante el 20N de 2011 son para cobardes. He aquí un pronóstico electoral para el domingo 22 de noviembre de 2015, suponinedo que se agote la legislatura.

El PP gobernará tras el 20N por los pelos (mayoría absoluta, pero por los pelos) después de que su campaña electoral movilice a la izquierda desencantada. Todo el partido lamentará no haber seguido la estrategia de ‘estatua humana’ de su líder, Mariano Rajoy, pero gobernarán.

Cuatro años después, el PP perderá las elecciones (o al menos la mayoría absoluta). El PP habrá hecho buenos los recortes del PSOE. El PSOE habrá recuperado, incluso desde las pancartas, su discurso de izquierdas, no así su credibilidad hasta que cambie de candidato y promocione a Carme Chacón -ojo, digo que el progresismo PSOE volverá a ser creíble, no digo que vaya a ser sincero-.

Perderá por los derechos
El PP confía en recoger los frutos de la salida de la crisis. No lo hará. La salida de la crisis parece cada vez más lejana y una caída más profunda es probable, lo que aniquilaría su (importante, pero no determinante) baza de ‘buen gestor’: no habrá 3 millones de empleos. Pero, sobre todo, el PP perderá dentro de cuatro años por sus políticas (anti) sociales. Vendrán más recortes en las prestaciones asistenciales y no van a ser populares, pero además, el PP se verá presionado por su flanco derecho para ‘recortar’ también derechos y libertades individuales (ya lo ha insinuado): aborto, matrimonio homosexual, autonomías, igualdad de género… La contestación en la calle será muy dura y el PP la gestiona mal.

Perderá la mayoría en la calle
Esta contestación en la calle va a ser protagónica durante la próxima legislatura. Varios factores parecen condimentar una tormenta perfecta para el conflicto social. Ciertos tópicazos cínicos esconden un fondo digno de análisis: la izquierda, ¿se crece en la oposición -“contra Franco vivíamos mejor”-? Lo que si está claro es que el PP, erigido – en partido único en todas las administraciones no podrá echar balones fuera y tendrá que encajar todos los golpes.

Estudiantes
Los recientes recortes de gobiernos autonómicos del PP están movilizando a una parte crucial de la ciudadanía: los estudiantes. Jóvenes que ahora están en los institutos están movilizandose -aprendiendo a movilizarse- junto a sus profesores y padres y en los próximos años, ay, llegarán a la universidad, ese quebradero de cabeza para la derecha. Estos jóvenes añaden de su cosecha un talento nativo digital para la agitación del que profesores y padres están aprendiendo.

15M
Sobre el 15M no me atrevo a hacer pronósticos: su capacidad de sorprenderme, su flexibilidad, me lo complican demasiado. Sí creo que va a seguir actuando como un cohesionador plural de movimientos sociales, vecinales o populares. Su faceta de oposición tirará del carro como ha hecho en los últimos meses de esta legislatura y su labor propositiva (quizá la menos mediática y más interesante, la de comisiones y grupos de trabajo) seguirá colando exigencias ciudadanas en la vieja agenda partidista tradicional.

Conflicto laboral (muy gordo) a la vista
Los sindicatos también le causarán problemas al PP. Y el PP les causará problemas a los sindicatos. Si CCOO y UGT anduvieran rápidos de reflejos, quizá deberían renunciar a las subvenciones antes de que el PP se las quite (o las reduzca al mínimo). No lo harán y el PP querrá apuntarse el tanto demagógico de poner firmes a los grandes sindicatos. Colará entre los suyos, pero la huelga general no se la quita nadie. Quizá el PSOE tenga problemas para explicar su postura ante la eventual huelga, pero si los recortes laborales siguen la senda que se vislumbra, los sindicatos tendrán razones fáciles de explicar y de entender para la movilización. Las movilizaciones de los últimos años, aunque hayan parecido invisibles, han existido. La afiliación (3.000.000 de personas en España, 1.200.000 solo en CCOO) y los delegados y delagadas de base tienen razones para el agotamiento, la crítica y el escepticismo, pero la campaña antisindical de la derecha ignora un factor discreto, pero no intrascendete: el ‘síndrome yoestuveallí‘ (irritación contrariada de quien asiste a una manifestación que no sale en la tele o de quien vive una realidad inmediata -“mi comité planta cara a la empresa”- diferente a la información publicada -“los sindicatos no hacen nada”-).

Las dos bazas del PP
Al PP le puede ayudar la izquierda europea. ¿Paradójico? Al igual que la derecha europea ha arrastrado al PSOE -muy obediente, nada protestón- hacia sus fueros, la ola de gobiernos de izquierda que se avecina en Europa puede cambiar la tendencia. Si los giros a la izquierda se confirman, la UE podría, de una vez, recuperar su discurso socialdemócrata y permitir (u obligar) a Rajoy a aplicar medidas económicas sociales  de freno a “los mercados” (reforma fiscal progresiva, tasas a las transacciones financieras, aranceles a los paraísos fiscales, restitución de la deuda, inversión pública…): todas estas medidas, reclamadas por la ONU, podrían ayudar a Rajoy de dos maneras: proyectará una imagen centrista que relajará -un poco- al electorado de izquierdas y, como son buenas medidas económicas, le podrán ayudar a ‘sacarnos’ de la crisis.

Racismo
La otra baza del PP es la peor. Cabe temer que la crisis siga enquistada y que el PP cambie el marco del debate en busca de un chivo expiatorio. La apariencia de éxito de sus experimentos xenófobos en Cataluña puede tentar al PP a nivel estatal si la cosa se tuerce y se ven incapaces de enderezarla. ¿Funcionará? Creo -o espero- que no: políticos y banqueros han reunido sobre sí tanto descontento social que va a ser difícil que cambien el foco.

¿Y ETA? Pues no tengo ni idea, pero… Creo que la oposición del PP a la última fase de conversaciones con la banda fue tan dura, tan capital en su oposición, tan definitoria de su identidad que él solito se ha puesto muy difícil cosechar algún rédito electoral de un final de ETA que no sea policial. Y creo que el final de ETA no va a ser policial. En cualquier caso se me hace difícil calibrar la dimensión política y mediática que va a tener la presencia segura de la izquierda abertzale en el Congreso. Las sesiones de control al Gobierno,  ¿dejarán de ser un duelo PSOE-PP para convertirse en una bronca PP-Amaiur? ¿Eclipsará este conflicto parlamentario el progreso de la crisis económica? Creo que  con diputados abertzales en la carrera de San Jerónimo, ETA tendrá más difícil atentar. Y si ETA sigue sin matar, su final, policial o político, siendo importantísimo, tendrá menor influencia electoral que el de una ETA activa.

A la izquierda del PSOE
¿Y la izquierda real, a la izquierda del PSOE? Sus buenos resultados del 20N quedarán momentánemante ocultos por los titulares que hablarán de la irrupción de Amaiur en el Congreso. Pero su voz se oirá más que en esta legislatura: IU recuperará su grupo parlamentario propio, aunque el 21N se hablará más de Equo, que logará algún diputado. No creo que su electorado se desmovilice de aquí a 2015, pero los resultados de ambas dependerán mucho, otra vez, de que el próximo Gobierno acometa la reforma de la ley electoral. ¿Imposible? Aunque sea como guiño centrista para calmar alguna tormenta o para atraerse algún apoyo futuro de UPyD, puede colar, ¿no?

Advertencia: Todos estos pronósticos carecen de fundamento. La realidad puede ser exactamente la contraria a lo vaticinado.